Historia de Barranco, epoca prehispanica- colonia

Guía de diversión

Época Pre-Hispanica

La región central de la costa comprendía tres grandes señoríos: Carabayllo, Maranga y Sulco con sus valles densamente poblados, se dedicaban a las labores agrícolas y la pesca rudimentaria. Esta zona se conocía como el “Señorío de Sulco” cuya capital fue la ciudad de Armatampu, actualmente solo quedan vestigios y se ubica en las faldas del Morro Solar (Chorrillos), la comarca comprendía la región que hoy ocupa el distrito de Santiago de Surco, las zonas aledañas de Chorrillos y Barranco.

En toda esta región se adoraba a Sulcovilca, el ídolo mayor de los indígenas, la deidad máxima de los pescadores, tejedores y labradores lugareños. El poderoso dios local poseía varios adoratorios, pero su auténtica personificación era “una piedra larga que estaba junto al mar”, conocido por ellos como el gran “Señor del Litoral”, por donde pasaban los pescadores sulcanos para bajar al océano a implorarle una buena pesca antes de zarpar en sus caballitos de totora. En conclusión Sulcovilca miraba el horizonte marino, velaba por los pescadores y tenía su morada en la playa de Barranco.

Época Colonial

A la llegada de los españoles en 1535 encontraron que la población se dedicaba a la agricultura y a la pesca, creándose una encomienda la cual fue entregada a uno de los compañeros de Francisco Pizarro llamado Antonio Del Solar, posteriormente en 1557 la encomienda denominada como Barranca pasó a Antonio Navarro.

La zona se convirtió en uno de los lugares más visitados por los españoles y mestizos, las cuales se efectuaban a caballo o en elegantes calesas para pasar un día entre los frutales y las chacras observando el horizonte marino.

En el siglo XVIII luego del terremoto de 1746 Surco se convirtió en una verdadera ruina, los tiempos se pusieron malos y en medio de esta decadencia es que comienza a emerger el Villorrio de Barranco, empezando a destacar los famosos fundos de pacayares que existieron desde mediados del siglo XVIII (1750) hasta mitad del siglo XIX (1860) los mas famosos eran Premio Real, La Condesa, San Antonio y Larrión.